miércoles, 7 de marzo de 2018

¿No será al contrario?

Habrá cosa de diez días, poco más o menos, estuve en una fiesta en la que la inmensa mayoría de los asistentes eran autistas, cada uno con su autismo particular, o mejor dicho, cada uno con su sitio dentro del espectro del autismo.
El espectro autista es tan amplio como el espectro neurotípico; no hay diferencia entre ambos más alla de su propia idiosincrasia, ambos responden a patrones de comportamiento.
El de esta fiesta era un grupo tan hetereogeneo como cualquier otro; solo encontré, observando, una diferencia en esencia: No existía la más mínima discriminasción ni voluntaria ni involuntaria a nadie; todos se relacionaban entre sí sin perjuicios hacia la personalidad del otro. Esto no sucede en el espectro neurotípco; allí si alguien no se ajusta a una forma de ser, unas normas, unas ideas o unos patrones impuestos previamente de forma arbitraria por el grupo (si quieren llámenlo sociedad) no es aceptado; es decir: se le margina, aunque sea inconscientemente. El espectro neurotípico funciona así. En este sentido cabe preguntarse si cuando se afirma que el autista no se relaciona con los demás y que permanece en su mundo.. ¿Esta no es una característica del espectro neurotípico en lugar del espectro autista?

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